Las Unidades Dependientes son residencias ubicadas fuera del recinto de los centros penitenciarios, preferentemente en viviendas ordinarias del entorno comunitario dirigidas a personas que se encuentran en tercer grado penitenciario y están en situación de iniciar un proyecto de inserción fuera del propio centro. Estos establecimientos prestan servicios de carácter formativo, laboral y tratamental gestionados de forma directa por asociaciones o organismos no gubernamentales y dependientes administrativamente de un centro penitenciario.
El hecho de alejarse de la estructura y rutinas penitenciarias, promueve que aspectos como la responsabilidad, el compromiso, el proyecto vital, la iniciativa o la participación, cobren un mayor peso fomentando procesos de transición a nuevos patrones de conducta más adaptativos y dinámicas de funcionamiento autónomo.
La Unidad Dependiente de Mallorca es gestionada por el GREC y consiste en una unidad mixta situada en una vivienda del barrio del Rafal (Palma), con 5 plazas. Se dirige a hombres y mujeres en tercer grado dependientes del CIS Joaquín Ruiz Giménez Cortes de Mallorca, cuyas circunstancias personales, familiares, sociales y laborales hacen recomendable desarrollar su proceso de vuelta a la comunidad desde un entorno normalizador y educativo externo al régimen penitenciario.
Desarrollar itinerarios integrales para conseguir la inclusión social mediante una alternativa de cumplimiento penitenciario de tipo residencial y socioeducativo, promoviendo los recursos personales y sociales que sean necesarios.
La Unidad Dependiente presentada supone un medio y una herramienta muy potente a través de la cual trabajar desde una perspectiva integral con las personas que se encuentran en un proceso de desinstitucionalización, de reinserción, de forma progresiva hacia la libertad total. El hecho de vivir en una vivienda normalizada, funcional, con rutinas positivas, integrada en la comunidad, supone ya un avance en sus propias dinámicas y autopercepción, aumentando la motivación hacia el cambio y las potencialidades que les son adaptativas.
A la vez que la propia estancia en la vivienda y el trabajo educativo allí desarrollado promueve la mejora de sus habilidades sociales, responsabilidad, hábitos saludables, gestión emocional, planificación, valores prosociales, etc. La intervención socioeducativa individualizada va respondiendo a los objetivos acordados mediante la relación de ayuda con el profesional referente y un proyecto educativo planificado.