El punto de autocupación incorpora durante la crisis del COVID

Durante el estado de alarma, en el Punto de Autoempleo Incorpora, hemos continuando dando asesoramiento y apoyo a nuestros usuarios, especialmente a aquellos más afectados por la situación de cierre de actividad comercial y de reducción de ingresos por las limitaciones de esta situación.

Mantenemos un seguimiento constante vía telefónica de todos nuestros usuarios para conocer la evolución de la situación de los beneficiarios y de los trámites realizados, dando el apoyo que sea necesario según cada caso concreto.

Se ha dado mucho apoyo para la tramitación de solicitudes de Cese de Actividad para Trabajadores Autónomos (CATA) para aquellas empresas que vieron prohibida su actividad o se redujo su facturación un 75%.

Por otra parte, durante esta situación también hay emprendedores que ven oportunidades de negocio, por lo que atendemos a nuevos beneficiarios vía mail, llamadas telefónicas o mediante video llamadas para comenzar procesos de creación de empresa. Apoyamos la elección del modelo de negocio y en la elaboración del plan de empresa.

Mantenemos contacto con trabajadores de las entidades bancarias de Caixabank tanto para continuar con la recepción de personas interesadas en recibir asesoramiento para el autoempleo, como para ampliar el seguimiento de la situación de algunos beneficiarios y presentar nuevos planes de negocio para poder recibir los créditos previstos.

También desde el PAI estamos en contacto con todos los técnicos de autoempleo de Incorpora de España para conocer la situación en cada región y entre todos compartir experiencias para mejorar nuestros conocimientos y capacidad para dar la mejor atención posible a los emprendedores. Otra acción realizada en esta línea ha sido la formación en todas aquellas cuestiones que se han ido implementando para el colectivo de los autónomos (ayudas, normativa aplicable, etc.).

En situaciones como esta es muy importante conocer toda la información para con la situación y opciones para los autónomos para poder ayudarles para superar esta crisis y salir aún más fortalecidos, así como mantener activa la creación de nuevas oportunidades de negocio.

 

El módulo 10 durante la crisis del COVID

Por una parte, hemos aprovechado este periodo de alarma para la elaboración de proyectos y documentación necesaria para el programa. En coordinación con el equipo técnico del centro penitenciario se está elaborando un proyecto para mejorar la intervención educativa con los jóvenes internos. Como parte de esta elaboración, el educador responsable ha llevado a cabo todo un proceso de recogida y análisis de teoría, documentos didácticos y experiencias previas de trabajo con este colectivo y dentro de este ámbito, que mejoran la calidad de la atención a los jóvenes, así como también nuestro perfil profesional y conocimientos técnicos.

También se ha podido realizar una memoria detallada del trabajo realizado hasta ahora, llegando a conclusiones y nuevas propuestas de mejora para continuar priorizando los objetivos que más responden a las necesidades reales de los usuarios y adaptando las estrategias de intervención a los que han resultado más efectivos.

Aunque no es posible realizar nuestra intervención directamente dentro del centro penitenciario, que se mantiene cerrado por motivos de seguridad sanitaria, seguimos en contacto con los jóvenes internos por escrito, utilizando la carta escrita a mano como medio de comunicación donde la tecnología no puede llegar. De esta manera, seguimos manteniendo el vínculo y la orientación educativa en estos tiempos tan atípicos que nos ha tocado vivir. De igual manera, el contacto con las familias se mantiene, ahora telemáticamente también, respondiendo a sus necesidades de apoyo y orientación.

Finalmente con el equipo del programa de acompañamiento hacia el empleo del GREC estamos trabajando para elaborar un proyecto conjunto y específico de atención a los jóvenes que pasan a este programa. Aprovechamos esta situación para no dejar de mejorar.

El proyecto ICI durante la crisis del Covid 19

En momentos de crisis las acciones deben ser más que nunca conjuntas para hacer frente a la complejidad de las necesidades de la población. La comunidad se convierte en un espacio de refugio y protección, de ayuda mutua, cooperación y solidaridad.

Con esta finalidad desde el Proyecto de Intervención Comunitaria Intercultural (ICI) se ha llevado a cabo una intensa actividad reforzando la interacción y el trabajo colaborativo dentro de los diferentes espacios de relación (comisiones de trabajo) a fin de mantener y adaptar los canales de comunicación entre servicios, recursos disponibles, entidades y ciudadanía.

Desde la Comisión de Salud se han creado canales de comunicación para poder difundir información oficial y actualizada para la población; mantener el trabajo en red de los recursos de salud y sociales ha permitido conectar las necesidades y problemas de la ciudadanía con los servicios pertinentes, así como servir de guía a la hora de llevar a cabo actuaciones más eficientes y eficaces.

La Comisión de Convivencia (formada por personas mayores del territorio) ha continuado una acción de dinamización y mejora de la salud psicosocial de las personas mayores, buscando estrategias para mantener las relaciones sociales a pesar del aislamiento y poniendo en marcha actividades para compartir entre todas y todos.

La Comisión Socioeducativa ha puesto en marcha la campaña "¡Una carta o un dibujo como regalo!" una actividad de tipo intergeneracional para mantener en contacto a personas mayores con niños y jóvenes, rompiendo de alguna manera las dificultades actuales para mantener en contacto a ambos colectivos.

En un momento de creciente necesidad social donde la atención individual y familiar es desbordante, la tarea comunitaria pone de manifiesto que una sociedad organizada puede hacer frente de manera más eficiente cualquier situación de crisis. Al COVID-19 también.

CaixaProinfancia en Son Gotleu durante tiempos de COVID

Todo empezó semanas antes del estado de alarma, los niños no entendían el porqué del nuevo funcionamiento de las sesiones de psicomotricidad, los centros abiertos, los apoyos escolares. Llegaron nuevas normas en las aulas: lavarse las manos de forma constante, taparse con el codo al toser, usar gel desinfectante ... En aquel momento, aquella rutina ya formaba parte de las sesiones, hasta que llegó el confinamiento total y los niños tuvieron que quedarse en casa.

A los niños se les explica poco sobre la situación que vivíamos, ya que ni siquiera nosotros teníamos información suficiente, tal vez recibieron alguna frase como del estilo de "si nos quedamos en casa, el virus no verá a nadie y se irá ". Debemos reconocer la lucha de nuestros niños y niñas contra la pandemia del Covid-19, se han visto privados de ir a jugar a los parques, ir a aprender en la escuela, de pasar tiempo con los amigos y amigas, de jugar en la calle ....

No sabíamos lo que vendría, pero se decidió que era necesario continuar el contacto con las familias vía telefónica, poco a poco se empezaron a realizar videollamadas y, más adelante, las videollamadas ya eran con varios niños a la vez, surgieron muchas emociones, existía la distancia física pero la emocional se había reducido.

Un objetivo que se marcó para este  tiempo era continuar con el fortalecimiento del vínculo entre los diferentes miembros de la familia, de padres y madres con hijos e hijas, para así aprovechar el tiempo que tenían que pasar juntos y prevenir situaciones perjudiciales como el mal trato a los niños y niñas o algún otro tipo de violencia familiar.

Desde el Programa CaixaProinfancia del GREC, hemos querido estar cerca de las familias, ayudando en el día a día, informando sobre las nuevas noticias de la Covid-19, orientando en las tareas escolares de los menores, proponiendo actividades y juegos y promoviendo el bienestar familiar para mejorar así la convivencia.

Las primeras semanas fueron divertidas, había pocos deberes y, a pesar de las limitaciones de las familias con el idioma, éstas se implicaron en la enseñanza de sus hijos e hijas y nosotros los acompañamos en este nuevo proceso.Las semanas fueron pasando y la situación empezó a complicarse, las familias empezaban a presentar dificultades económicas y la falta de espacio dentro de la vivienda fue agravando la situación que se vivía. Casas sin balcones ni terraza, familias de nueve integrantes viviendo en un piso de tres habitaciones, vecinos y vecinas se quejaban del ruido que hacían los niños ... todo ello agravó los problemas de conducta, a menudo empleados como forma de expresión del malestar generado por la poca libertad de movimiento.

En el caso de las familias donde los niños presentaban dificultades especiales como hiperactividad o autismo fue aún más complicado, los niños comprendían poco sobre su falta de libertad y el cambio producido en su rutina. Algunas familias vivieron situaciones complicadas, gritos e insultos de los vecinos y vecinas hacían que las madres y padres tuvieran que interrumpir el paseo de los niños, retornando a casa con tristeza e intentando comprender la situación.Como entidad y profesionales, trabajamos  en coordinación con servicios sociales para cubrir las necesidades esenciales,  entregando las ayudas extraordinarias para alimentación de CaixaProinfancia, pero también la parte emocional. Con nuestro acompañamiento mediante videollamadas tanto a familias como a niños y a través del juego, la ansiedad fue disminuyendo y familias y niños recuperaron la sonrisa.Aunque todavía nos queda un largo camino por recorrer, queremos agradecer a las familias que nos abrieran las puertas de sus hogares y confiaran en nosotros, esto y su esfuerzo han permitido que todos nos sintiéramos en igualdad de condiciones, sin diferencias por motivos de raza, edad, nacionalidad, ideología o religión.

Finalmente, este camino nos ayuda a descubrir que la sala de psicomotricidad es el mundo, son las relaciones entre personas y la relación de las personas con lo que les rodea, y que los niños son grandes luchadores y luchadoras. Desde el Programa de CaixaProinfancia del GREC todos y todas las profesional seguiremos trabajando para mejorar la calidad de vida de nuestros niños y sus familias, poniendo nuestro grano de arena para construir un mundo mejor y dibujando el camino hacia la resiliencia, la resistencia frente a los contratiempos que nos pone la vida y la capacidad de reconstruirse, aprendiendo a ver las situaciones que nos toca vivir como oportunidades de desarrollo personal.

 

El programa de educadores familiares en tiempo de COVID

Hace cierto tiempo leí un artículo de Carles Capdevila donde decía que los educadores eran "aquellos que se metían en líos" ... y qué gran lío estamos viviendo la sociedad en la actualidad. Este bicho del Covid nos ha puesto a prueba a todos, incluso a los que nunca dudamos en defender, reivindicar y luchar ante las necesidades sociales. Ha sido un tiempo muy complicado para el programa de educadores familiares. Si la entrada de la figura en los domicilios ya es de por sí difícil ahora, con el estado de alarma y el confinamiento, aún más. Muchas de las familias han pasado por un proceso de miedo, temor, …y no ha sido siempre fácil que nos dejaran entrar en el domicilio.

En un primer momento las videollamadas han servido para continuar velando y trabajando por el bien de las familias y especialmente por los menores. Se ha valorado la cobertura de las necesidades básicas, económicas y se han activado los recursos necesarios. También, como no, hemos seguido trabajando los aspectos educativos que ya se estaban abordando antes de la crisis, y los nuevos que han podido surgir durante el tiempo de confinamiento.

Pasadas las primeras semanas, hemos retomado la intervención en los domicilios, al ritmo que cada una de las familias nos ha permitido, considerando que el nuestro, es un trabajo esencial a la hora de garantizar el bienestar de los niños y niñas en los domicilios.

Durante este  tiempo, los educadores que entramos en los domicilios también hemos tenido miedos, hemos sufrido por nuestras familias, nuestros hijos ... pero no podíamos parar, como nunca, tampoco ahora. Y después de disipar nuestras propias dificultades en el camino para continuar en primera línea,  reconforta  recibir palabras de agradecimiento a nuestra tarea, palabras de aquella madre que siente apoyo cuando vas a casa, la familia que expresa la admiración por continuar trabajando a pesar de la situación, los profesionales que reconocen la labor del educador como necesaria y cercana ... gracias! es lo que da sentido a nuestra labor.

 Y yo pienso ... no nos haremos ricos en el sector social, pero hay tesoros que te dan vida a momentos, que no tienen precio. Y cuando los recibes, te animan a seguir aunque puedas tener miedos, porque esta es parte de  nuestra profesión:  meterte en líos.

... Gracias por todos los agradecimientos a nuestra labor